Reportaje navideño
La autopista que pudo pasar por Portalrubio
¿CÓMO SERÍA HOY NUESTRO PUEBLO SI ESTE PROYECTO HUBIERA SALIDO ADELANTE?

Portada el folleto oficial del proyecto (www.todocoleccion.net)
Imaginemos o, mejor, soñemos un poco. ¿Qué habría pasado si la Autovía Madrid-Valencia (A3) hubiera pasado por Portalrubio? Esta pregunta, que hoy nos planteamos en un contexto exclusivamente de ciencia ficción, pudo haberse convertido, por raro que parezca, en una realidad.
Sin duda, el presente de nuestro pueblo sería otro. Es difícil aventurar si mejor o peor pero, desde luego, muy distinto. Probablemente habría crecido en cuanto a recursos, servicios y población —escapando de un éxodo tan masivo de habitantes—, habría ganado notoriedad e influencia —no le faltaría una buena señalización— y, como consecuencia de ello, contaría con una importante afluencia de turistas. Quién sabe si incluso contaríamos con un puesto de peaje en El Portillo, en el caso de que este siguiera existiendo, claro.

Noticia publicada en El Día de Cuenca el año pasado rememorando este proyecto.
Y es que, una Nochebuena de hace exactamente 84 años —durante la dictadura de Primo de Rivera— se presentó en el Ministerio de Fomento el proyecto de la que podría haber sido la primera autopista de España, según recogieron El Día de Cuenca y ABC en sus ediciones del domingo 25 de diciembre de 1927.
Como publicaron estos diarios y constataron los archivos descubiertos por los investigadores Francisco Javier Rodríguez y José María Menéndez —que dejaron constancia de ello en un libro publicado por la Diputación de Valencia—, el trazado planteado comenzaba en la madrileña calle de O´Donnell, pasaba por Vicálvaro, Mejorada y Loeches y se adentraba en la provincia de Cuenca por Almonacid y Albalate de Zorita, cruzando la sierra de Altamira por un túnel que llegaba hasta Jabalera y nuestro Portalrubio y seguía a lo largo del río Guadamejud hasta pasar la divisoria de la cordillera ibérica, tras lo que entraba en el valle del río Júcar y llegaba a la capital de Cuenca.
Imagen incluida en el folleto del proyecto recreando cómo sería la autopista (www.todocoleccion.net)
Desde este punto, el trazado atravesaba la sierra de los Palancares, pasaba por Cañada del Hoyo, Pajarón y Pajaroncillo y, siguiendo por el arroyo de las posadas, llegaba hasta el río Cabriel, que cruzaba por un viaducto para integrarse después en el macizo montañoso de la serranía de Cuenca y pasar por las inmediaciones de Villar del Humo, alcanzando el punto más alto de todo el trazado. A partir de ahí, la carretera descendía suavemente, pasando por Henarejos, Garaballa y Tarayuelas para internarse, por último, en la provincia de Valencia.
Este trayecto, situado virtualmente a decenas de kilómetros al norte de la A-3 actual, era casi una línea recta entre Madrid y Valencia de 340 kilómetros que, en 4 horas, habrían permitido mejorar la salida comercial de las riquezas de la provincia de Cuenca (maderas, minerales, ganadería y agricultura), traer a la capital de España la huerta valenciana y hacer de Madrid un "puerto del Mediterráneo", como defendían sus promotores.

Una línea recta para unir Madrid y Valencia. Centro de Estudios de Castilla-La Mancha.
La autopista, sin embargo, se asemejaba más a una estrecha carretera local de montaña que a una autopista actual —salvo en la ausencia de intersecciones y el uso limitado a vehículos de motor— con una anchura total de 10 metros (8 de calzada y 2 de arcén) y pavimento de hormigón. Incluso, como recogió El País, en su edición del 28 de abril de 1999, se barajó la posibilidad de establecer el pago de 0,08 pesetas por kilómetro (28 pesetas entre Madrid y Valencia) para los turismos de hasta 30 caballos, por lo que la idea de contar con un puesto de peaje en nuestro Portillo no parece ya tan descabellada.

La Autovía Madrid-Valencia (A-3) en la actualidad.
Lamentable (o afortunadamente) cuando el plan obtuvo la autorización fue demasiado tarde pues el régimen de Primo de Rivera entraba en su etapa final, dejando paso a un periodo de convulsiones políticas poco apropiado para la construcción de autopistas, por lo que a los conductores portalrubieros emigrados a las regiones madrileña y valenciana no les quedó más remedio que sufrir casi 70 años más de curvas e interminables atascos hasta que finalizó la construcción, en 1998, de la actual A-3 que, obviamente, no contempló nuestro pueblo en su trazado.
¿Qué habríamos ganado y qué habríamos perdido? Puestos a imaginar o, mejor, a soñar...
¡FELIZ NOCHE Y BRINDEMOS HOY POR EL FUTURO DE PORTALRUBIO!
Más información en La autovía Madrid-Cuenca-Valencia, una promesa de 150 años de José Luis Muñoz. Publicado por el Centro de Estudios de Castilla-La Mancha.
EL AVE MADRID-VALENCIA TAMBIÉN PUDO PASAR POR PORTALRUBIO (2ª parte del reportaje)





























